
Después de muchos años a la sombra, haciendo un trabajo poco mediático, sin muchas portadas y con un media de 2000-3000 espectadores viendo a su equipo en la Ciudad Deportiva, a Manolo Jiménez le ha llegado la gran oportunidad con la que soñaba. Tiene a la afición con él, a la junta directiva y la dirección deportiva respaldándole y una plantilla con la que muchísimos entrenadores profesionales soñarían en dirigir. Todo se lo ganó con su esfuerzo.
Son muy pocos los entrenadores españoles que en 7 temporadas pasan de entrenar en tercera división a hacerlo en un equipo que juega en Champions League. Menos aún trabajando esas temporadas en la sombra y para el mismo club. El crecimiento de Manolo Jiménez es similar al de la entidad sevillista, como lo es también al de su filial.
Deja el Sevilla Atlético en su mejor momento de la historia, 4º clasificado en su primera experiencia en segunda división, y en el que la política del club también ha cambiado adaptán...