
En un primer momento pensamos "los del Español son colegas". Todo basado en una relación más o menos cordial a lo largo de los prolegómenos del partido. No nos entusiasmaba el Español, como la gran mayoría de equipos del fútbol español, ya que nos importa poco lo que hagan o dejen de hacer los que no son el Sevilla Fútbol Club. Sin embargo, este pensamiento dio un giro de 180 grados en el primer tiempo de la prórroga, donde sin motivo aparente y sin mediar provocación por nuestra parte empezaron a entonar un "¡Musho Beti!". Una estupidez grande que fue silenciada por la hincha sevillista.
Tras la conclusión del partido y con bastantes lagrimitas en el rostro por las paradas de Palop, ya no cantaron mucho más. Nos indignó un poco que desde nuestra zona fuésemos tan caballeros y señoriales de obsequiarles con un "¡Español, Español!", cuando merecían la indiferencia más absoluta.
¿Somos rencorosos? Puede ser. Pero eso les pasa por una ocurrencia tan estúpida. No es que a partir de ahora se detenga nuestra indiferencia hacia ellos y comience un odio irracional, no, nada de eso. Sólo quiero que se lleven otros 19 años esperando una final de la UEFA para que vuelvan a perder en los penaltis. Es lo que tiene pasarse de listo y de gracioso.