No había nada que hacer

La renta per capita de Sevilla, determinante

El Sevilla Fútbol Club ha caído en la previa de la UEFA, en una trayectoria europea que nos recuerda a los viejos tiempos. Sin embargo, es algo que veía venir porque los palcos VIP del Levante son mucho más caros que los nuestros y se venden como rosquillas, no como sucede aquí.

Asimismo, la renta per capita de nuestra ciudad es una de las más bajas de Europa e influye decisivamente a la hora de tener un equipo competitivo, aunque sea para pasar la previa de la UEFA CUP. No nos engañemos, vivimos en una ciudad destrozada por el desempleo, sin empresas pudientes y carente de todo tejido industrial, ¿qué queremos? Demasiado bien estamos, ¿queréis que os hable de Castro Santos, Camacho y Vicente Miera? Pues ala, a callar. Estamos por encima de nuestras posibilidades.

A todo esto, nos hemos enfrentado al Hannover 96, un equipo alemán, de la baja Sajonia, y todos sabemos cómo se las gastan los teutones en las ingenierías, la industria pesada, en sus inversiones I+D... nada teníamos que hacer. Mucho es que hemos aguantado un empate en casa y que en Alemania sólo perdimos por un gol. Podría considerarse como todo un éxito nuestra campaña 2011/2012 por Europa debido a que hemos caído con orgullo y honor ante el Hannover 96.

De todos modos, hay algo que no acabo de entender. Si tanto dinero y tan avanzados son estos alemanes, ¿cómo es que un adulto puede ir al estadio toda la temporada por 175 € y la localidad más cara para toda la temporada y que ponen a la venta es de 525 €? Es que estarán muy enfrascados diseñando automóviles para la generación del futuro y saben muy poco de mercadotecnia, de campañas de publicidad, de gestión de empresas deportivas y todo eso de lo que va el fútbol moderno. Con lo que gana allí cualquier alemancito de a pie podrían poner el carnet más barato en gol a 800 € y el más caro en 10.500 €. Es lo que yo haría, sin duda alguna.

En fin sevillistas, tenemos que resignarnos. A ver si la corriente económica sopla a favor de nuestra región algún día y volvamos a ser grandes como en el 2006 o 2007, donde despuntábamos en todos los baremos financieros habidos y por haber, con cada sevillano en un status envidiado en Manhattan y Luxemburgo.